Consumos del tabaco

Los nativos americanos consumían tabaco de formas muy diversas. Se fumaba, por supuesto, pero también se aspiraba por la nariz, se masticaba, se comía, se bebía, se untaba sobre el cuerpo, se usaba en gotas para los ojos y en enemas. Sin embargo, hoy en día, las supuestas propiedades terapéuticas del tabaco se han desvanecido y, en lugar, de superar el hábito, se ha incrementado, eso sí, con un uso muy reducido, el de la adicción a inhalar y exhalar el humo producido en la combustión.

Actualmente, el formato más extendido para fumar es el cigarro, aunque todavía hay quien prefiere la pipa tabaco de liaro el tabaco para liar.

El cigarrillo es tabaco seco y picado recubierto por papel en forma de cilindro y acompañado por un filtro. Definido así, parece que no guarde ninguna diferencia con el tabaco de liar, pero lo cierto es que las empresas aprovechan el papel que envuelve al tabaco para aumentar los componenetes nocivos y aditivos. Algo que no pasa en el tabaco de liar, debido a la gran variedad de papeles (muchos de ellos elaborados a partir de elementos naturales). Además, muchas marcas de tabaco, tanto para liarlo como para pipa, ofrecen tabaco sin aditivos y bajos en nicotina.